El adagio popular dice que lo barato sale caro. Y este América, lo está pagando muy caro. Pareciese que Tulio no hubiera comprendido que el negocio, que es lo que le gusta, está en avanzar en la Copa Libertadores, y que el esfuerzo económico que hubiera hecho para mantener a Guimaraes con su orden y manejo de grupo se hubiera visto reflejado en dinero al avanzar en Copa o, por lo menos, jugando Copa Sudamericana.

Guimaraes ya tenía un equipo con automatizaciones, que sabía a qué jugaba, que tenía un equilibrio entre sus líneas y que había logrado crear un sistema de juego partiendo de una primera línea de volantes que ha desaparecido por completo, que hoy jugó a nada, ni en lo defensivo ni el ataque; junto a una defensa que cada partido preocupa más.

Este equipo está dependiendo de los errores del rival, como en el tempranero gol de Vergara, o de la individualidad de él, porque el resto de equipo se ve totalmente perdido en unas indicaciones de un técnico que no se le ve que le quepa el fútbol en la cabeza. Nos pasamos los primeros partidos, porque hasta ahora estaba comenzando a entrenar, y si bien aún no tiene muchos entrenamientos encima, su lectura del juego es lo que realmente preocupa. Y ni qué decir de esos cambios.

Por eso, el juego de América fue totalmente plano, soso, aburrido, sin tenencia de balón ni construcción de juego; y peor aún, después de esa extraña salida de nuestro único delantero neto que es Adrián Ramos, a quien por lo menos se le ve sangre al luchar cada balón, el equipo dejó que la Universidad Católica jugara al ritmo que ellos quisieran imponer. Y nos salvamos de perder, realmente.

Fue que saliera Adriancho y quedamos jugando a lo que saliera, a la maldita sea, al pelotazo desde atrás para un jugador que no corre un balón como es Pérez, o a que apareciera alguna jugada mágica como la de Luis Sánchez el año pasado contra Jaguares, o las ganas de figurar de Santiago Moreno. De resto, nada de nada, a este equipo no se le ve una idea de juego ni por el medio ni por las bandas; y si nos vamos a quedar dependiendo de lo que haga Duván fracasaremos como equipo, porque el fútbol es una construcción colectiva que parte desde la indicación técnica. Y eso es lo que, al parecer, no vamos a tener en lo que resta del año.

Señor Cruz: ¿Este va a ser el América que veremos en este segundo semestre? ¿El de tirar balones a la brava para mirar que sale arriba? Mal, muy mal. Ya lo había dicho Jaime de la Pava, si la idea es reemplazar a “Guima” con Juan Cruz real, mejor mirar a un colombiano, porque este señor no ha ganado nada, y Jaime, dentro de su sabiduría y sapiencia, ojalá me equivoque por el bien de la Mecha, parece tener razón.

ENTRE LA TRINCHERA: Bien Graterol. Esperemos le den la confianza y siga con la seguridad del partido de hoy. Que gran atajada de la del penal y en general, muy buen partido el del venezolano.