Cuanto añoramos el buen toque en este América. Cuanto queremos que jugadores que fueron bastiones para levantar la estrella catorce vuelvan a su nivel. Bueno, frente a Patriotas, Rafa Carrascal, el jugador que tiene mejor panorámica del juego, volvió a manejar los hilos del partido con la claridad por la que Tulio se dio la pelea para retenerlo en un momento donde Camargo, el amargo, y todo el establecimiento del fútbol nacional, se estaban aliando para volver a las viejas prácticas amañadas de censurar y parar a un jugador.

En un momento donde el tedio por un partido flojo y aburrido, que solo nos había dejado un taco exquisito de Luisito Sánchez que Cortés Barreiro remató con potencia, aparecería el calidoso Rafa para colocar un balón a profundidad para que Arrieta, aquel lateral que ha sido desechado en esta etapa para improvisar con un Ureña cumplidor, pero incomodo por la banda, hiciera un sombrero de lujo y, sin dejar caer el balón, acomodara el balón al fondo de la red para el grito de desahogo. Gooooooool, mecha. Vamos, carajo.

No habíamos dejado de celebrar esa hermosura de gol, cuando nuevamente Rafa puso un balón con la sutiliza necesaria para que Sánchez solo se acomodara y sacara el zapatazo para ubicar el balón nuevamente dentro del arco norte del Pascual Guerrero. Golazo. Ahora sí, despertamos de un soporífero primer tiempo, para irnos al descanso con una ventaja necesaria.

El resto de partido solo fue de control y manejo de balón. Se hubiera podido haber acelerado un poco más, pues este Patriotas es de las escuadras más flojas de la Liga, por algo es el último de la tabla, y tener una mejor diferencia de goles puede terminar definiendo cerrar de local en los play offs de fin de año. Además, que es muy sabroso golear y más a ese equipo que tantos recuerdos tristes nos trae a toda la hinchada americana.

Bueno, una buena recuperación de Jaramillo en la mitad de la cancha y un toque de primera nuevamente exquisito de Carrascal, dejaría de frente al arco al resistido Pérez, quien definió con categoría a la salida del portero Patriota y liquidaría el partido con un tres a cero, que nos ubica en el cuarto lugar, por ese gol diferencia tan necesario.

Un partido que había que ganar. Un encuentro para observar detalles tácticos elementales, como la importancia de jugar con un lateral derecho que conozca realmente su posición, y de mantener a Duván por su banda para que no le cierre los espacios a la subida de un Arrieta que debe ser titular en este América.

Se nos vienen dos partidos para medir el verdadero nivel de este equipo en liga, Junior y Nacional, los dos de visitante. Esperemos que nuestros jugadores sigan subiendo el nivel y sigan creciendo en asociación, y que el señor que dirige desde la raya se dé cuenta la calidad de jugadores que tenemos y lea mejor los partidos para aprovechar lo que tenemos y así, lograr que nuestras alegrías no sean tan solo pasajeras, sino que tengamos posibilidades reales de pelear nuevamente el título.

ENTRE LA TRINCHERA: A Pérez se le crítica muchísimo, porque desde Millonarios se le veía la calidad y en el rojo solo ha veraneado. Ver la forma como todo el grupo corrió a arroparlo en el gol y festejar con él, es un lindo gesto para que colectivamente se trabaje para que vuelva a su nivel y comience a entregar sus condiciones a este América que necesita de jugadores que cuando entren desde la banca lleguen con la misma entrega que los titulares.