UNA DERROTA QUE DUELE

Autor: Freddy Red Screen

Llevabamos tres triunfos en los últimos cuatro partidos, todos en el Campín, y ni una sola derrota contra Millonarios en esa seguidilla de partidos, aunque teníamos una tarea pendiente, volver a ganarle al equipo azul en nuestra casa. Esta vez tenía que ser.

En la tarde habíamos visto la excelente victoria de las Diablas Rojas, quienes se llevaron la victoria en Barranquilla con un gol de Guarecuco, la venezolana que llegó a la Mecha a hacer goles. Puntaje perfecto para el equipo del profe Usme, quien, con doce puntos y el arco invicto, nos tiene ya en cuartos de final. Eso nos motivaba más para enfrentar en la noche un clásico más contra el equipo capitalino. Grande, chicas.

Salimos con toda la disposición para buscar el resultado, teniendo el balón e intentando romper la zaga defensiva azul que, a partir de orden y tranquilidad, nos fue quitando el ímpetu de los primeros minutos. Así comenzaron a adueñarse del balón y a salir de su campo, teniendo algunas aproximaciones de riesgo sobre el arco de Graterol, pero sin la profundidad necesaria, aquella que sí tuvieron en el segundo tiempo.

Y muy temprano, Segovia comete una mano, tal vez infantil, quizás instintiva, que se transforma en penal para Millonarios y que Ayron del Valle convierte en gol. Teníamos prácticamente todo el segundo tiempo para subvertir el resultado. Y comenzaban a llegar recuerdos de los triunfazos del año pasado cuando eliminamos al equipo de los cincuenta puntos de Pinto, con quien comenzamos perdiendo muy temprano, pero logramos llevarnos la victoria con ese golazo de Sierra, dejándolos por fuera de la final; y aquel partido donde Pisano y Carrascal dieron vuelta a un marcador que desde el inicio del partido fue adverso. Vamos mecha, que se puede ganar.

Pero no encontrábamos como romper el cerco de Millonarios, como hacer el pase preciso para tener un mano a mano o colocar el centro preciso para la cabeza de Ramos. Y de a poco el desespero y la impaciencia comenzaron a apoderarse del equipo, que veía como cada ataque del rival era peligroso, mientras los avances propios eran ineficaces y no generaban el riesgo necesario, ni siquiera para crear una falta dentro del área o un error de la zaga rival.

Hasta que llegaría un error de Ortiz, que tiene buen prospecto, pero es más central que lateral (¿Y borraron del todo al recuperado Héctor Quiñones?), que aprovecharía Millonarios para cerrar el encuentro y llevarse una buena victoria del Pascual. Carajo, como duele darle vida a equipos que hasta hace poco no estaban ni cerca del grupo de los ocho y que precisamente sean ellos, Millonarios, los que se lleven puntos de nuestra casa. Triste y mal, muy mal.

Señor Cruz, la obligación es una sola: retener el título, porque nómina hay y ya no tenemos doble competición. Señor Cruz, estos partidos hay que ganarlos como sea, y tenemos que sumar el máximo de puntos para, por si no se consigue el bicampeonato, obtener el cupo a Copa Libertadores y eso se da sumando de a tres puntos por partido para la reclasificación.

ENTRE LA TRINCHERA: Romero: a vos que te gustan tanto las estadísticas, Guimaraes le ganó a todos los grandes el campeonato pasado y con esas victorias en los clásicos, aparte de sumar de a tres, volvimos a tener el protagonismo de equipo histórico que no se arruga ante los grandes y subimos la moral en el grupo y en la hinchada, algo que el técnico que tanto defiende no ha logrado hasta el momento. Ojalá en las finales muestre lo contrario.