Foto: Twitter America de Cali

Repaso.

“Tan importante como jugar bien es no estorbar.” – Javier Irureta – Director Técnico Español

Hace unas cuantas semanas, en esta misma tribuna, hablábamos sobre el arte de improvisar, las maneras para sacar algún artilugio que permita darle vuelta a las situaciones complicadas, pero también teníamos claro que no solo basta de la suerte para que la improvisación sea funcional, y que en aras llegar al éxito de la misma, se necesita agilidad, claridad y recursividad en quien la pone a disposición para echarla a andar.

Y es que anoche, en el gramado del pascual Guerrero, Juan Cruz Real volvió a improvisar, no solo desde el planteamiento de partido y los intérpretes que mandó a la cancha, sino también, con la lectura de un partido que se le fue absolutamente de las manos, y que cuando quiso “recuperarlo”, apeló de nuevo al desespero y a las modificaciones fuera de sentido para intentar sacar siquiera un punto, cosa que nunca sucedió.

Muy por el contrario, del otro lado estaba Alberto Miguel Gamero Murillo, técnico con algo más de “charreteras” en esta clase de compromisos. Gamero supo entender las necesidades del partido, los puntos de inflexión y plantó a Millonarios con diversos módulos de acuerdo a cómo se plantaba su contendor; Sí, improvisó, pero lo hizo a partir de los recursos, los argumentos y el análisis de lo que el trámite demandaba.

Y es así como Gamero le pegó un auténtico REPASO al DT del cuadro Escarlata, adelantando líneas cuando América no tenía ni idea de cómo salir con balón dominado, le plantó un bloque para taponar a un medio campo que lucía perdido, porque uno de sus componentes no sabía si quedarse para presionar, salir para ganar la banda, o meterse por el centro del campo a tratar de asociarse, desesperó al cabeza de área para provocarle una amarilla, le cortó los circuitos a los extremos, mandó marca escalonada con dos y tres hombres hacia Vergara, le manejó el tiempo y el desgaste a placer a un equipo que carece de ello y por eso dejó escapar tantas cosas en este semestre, y de repeso, le jugó al contragolpe con un equipo desesperado por el empate, y en una sola jugada lo liquidó con el 2 a 0.

Sí, fue un REPASO, porque Gamero lo ganó desde la inteligencia para saber leer los momentos de quiebre, desde la táctica porque supo cerrar los circuitos de ataque y enloquecer a lo que otrora era el bastión Americano, desde la astucia para desesperar al América, y hasta de la “guapura”, porque en este tipo de partidos se demuestra el talante y la pericia de los técnicos, y claramente, el melenudo Samario le ganó de lejos la mano a su colega de Tandil.

Sí, amigo lector, fue un REPASO de aquellos, de los que hieren, de los que rompen, de los que en verdad lastiman en el orgullo, y de los que, con un técnico como Juan Cruz Real todavía a la cabeza del plantel, se sabe que será aún más difícil reponerse futbolísticamente, pero sobre todo, anímicamente, y eso, sin lugar a dudas, es más doloroso para una hinchada que varias veces se ha golpeado sin anestesia durante los últimos meses.

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi nueva cuenta de Twitter @TMequetrefe; nos leemos en una próxima oportunidad en este “Rincón del Turco”. Un abrazo para todos.