Foto: @américadecali

Aquí nos tienen de nuevo.

“Somos los mismos que se bancaron la burla de los que JAMÁS la pusieron, y se masturban pensando en nosotros” – Matías Barzola – Relator Argentino.

Disculpe, amigo lector, de verdad, disculpe; primero, por el momento en que está saliendo a la luz este escrito, pero entre tantas cosas, no podía quedarme sin escribir lo que la pasión y el corazón me llevan a sentir, y, sobre todo, por la agresiva frase de entrada, pero tenía que sacarme esa espinita clavada que dejó casi una década de burlas, dolores y humillaciones.

Sí, se burlaron de nosotros de todas las formas posibles, se nos rieron en la cara miles de veces, nos dieron golpes hasta que se hartaron, quisieron ver morir lentamente a una institución que fue piedra fundamental en los cimientos del Fútbol Colombiano;  y las exiguas alegrías que llegaron a sentir, fueron motivadas más por nuestras desgracias, que por lo que desde la gloria de sus propios colores les permitieron festejar.

Y un día volvimos, y siguieron los insultos, los improperios, y hasta el desprecio por la historia de América de Cali. La risa duró, tal vez, un par de años, hasta que el Rojo se sacudió, y dio la anhelada vuelta olímpica #14 el año pasado, y aquellos que se ufanaban del dolor Americano, se escondieron en sus madrigueras para no pasar por la vergüenza de ser exhibidos.

Llegó el 2020, con una Pandemia que cambió al mundo, sus dinámicas, y hasta la forma en que se vive el fútbol. Un virus microscópico, pero letal, nos hizo quedarnos con el recuerdo del último Gol de Pisano en San Carlos de Apoquindo, y aguardar pacientemente que la pelota volviera a rodar. Pasaron los meses, el balón giró de nuevo, aunque con la gente y la fiesta resguardadas en sus casas y en el corazón. Vino la continuación de la Copa Libertadores, el escueto empate ante Católica e Inter, el 4 a 3 sobre la hora en Beira Rio, el infame Minuto 101 ante Grémio… ¿La única ilusión que nos quedaba?: Buscar un Bicampeonato que, por allá a mediados de octubre, se veía lejano, e incluso, hasta con tintes de quimera.

Vino el partido que se fue de las manos ante Nacional, el lio de los puntos ante el Cúcuta, la paupérrima presentación ante Equidad, y una clasificación casi dramática a los Cuartos de Final. Las dudas se posaron sobre el ambiente, y había que enfrentar a Atlético Nacional, que, si bien no estaba en sus horas más felices, era el favorito a obtener la serie.

El empate en Cali puso todo aún más de cabeza, pero este 2020, y su Coronabicho este, hizo de las suyas en las huestes verdolagas –Por cuenta de la irresponsabilidad de sus jugadores-. Aún con ello, América dio el golpazo a la mesa, y le ganó con jerarquía, rebeldía y fútbol en el Atanasio, aunque en ese momento, arrancaran las habladurías, sandeces, y teorías de conspiración de una cuasi guerra bacteriológica propiciada por un equipo de fútbol, por encima de las grandes potencias económicas y científicas del Mundo.

Esas mismas que prosiguieron ante en semifinales ante Junior, y que se convirtieron en la novela de la Temporada cuando aparecieron casos positivos en el rival después del partido de Ida y su participación en la Suramericana. La habladuría se convirtió en injuria, las versiones en juicios de valor, y la “jodita”, en gritos desesperados y conspiraciones absolutamente irracionales, fomentadas, también, por algunos “colegas” periodistas que, por puro sensacionalismo, no fueron capaces de medir el alcance y el daño que provocaron sus aberraciones.

Pero América, en silencio, y sin hacerse presa de sus fieros contradictores, aseguró el pase a la Final en el Metropolitano; con buen juego en el primer tramo, y con fuerza y empuje en el segundo, el Rojo transformaba en realidad la ya mencionada quimera de octubre, y se ponía a 180 Minutos de revalidar su condición de CAMPEÓN DE COLOMBIA.

Pero faltaba superar un escollo más, Independiente Santa Fe: Ese mismo cuadro que salió herido del Pascual la noche del 27 de noviembre del 2019, ese al que el hincha del América, criado y forjado en la Capital, le había aguantado todas las cargadas y burlas, y que tenía una cuenta pendiente con la historia y con sus rivales que desde lo más profundo se quería cobrar, y que, para rematar, se basó en los absurdos, y en las declaraciones incendiarias de su presidente y su director deportivo, para tomar “medidas de protección” de cara al primer choque en el Olímpico ante un supuesto “complot” orquestado desde Cascajal a sus contendientes anteriores.

Con todo en contra, el Campeón jugó la ida con hambre, con ambición, y la sangre en el ojo, alimentada por todas las falacias. Jugó con clase, con inteligencia, y con contundencia, aparecieron los referentes en el momento justo, los muchachitos se graduaron de grandes, y América puso sus credenciales sobre la mesa. 3 a 0 a la bolsa, y a cerrar el asunto en el Coloso de la Calle 57. ¿Las medidas? ¿El complot?: Se quedó en el imaginario de aquellos que, con burlas y tonterías, ocultaban su preocupación por ver al Diablo coronarse por segundo año consecutivo.

Y llegamos al 27 de Diciembre de 2020. En los medios capitalinos, la campaña estaba puesta en la remontada, el “aliento” de los imberbes que ya no tenían nada más por creer, estaba puesto en el rival, y todo era una “Santa Fe” que parecía una realidad con el 2 a 0 en contra al minuto ’48. Se les olvidó que estaban frente al América de Cali, el Campeón vigente, el que destronó al “Tiburón” mientras en la previa el entregaban su tercer título seguido, y así, con la estirpe, la historia y el coraje que todo jugador que porta esta camiseta debe llevar en su ser, el equipo aguantó, sostuvo su ventaja, y solo vio pasar los minutos previos al pitazo final de Roldán.

Sí, AMÉRICA DE CALI es el BICAMPEÓN del fútbol en Colombia, aunque a algunos les pique, aunque sean incrédulos, aunque les cause dolor. Esto es para nosotros, los Escarlatas de Alma, Cuero y Corazón, los que soportamos la Clinton, la quiebra, los jugadores con meses sin cobrar, las épocas de judío errante en varias plazas, el Descenso, los 5 Años en la B, el Gol de Olmes en 2017, el desastre de 2018, con cama incluida, la vergüenza de 2019.

Celebren, lloren, griten, pongan estados, memes, historias, tuits; saquen las Copas, brinden este fin de año por cuenta del BICAMPEÓN, liberen TODAS las frustraciones que estos 10 años nos han traído, y conviértalas en motivo de festejo y desahogo, porque aquí nos tienen de nuevo, acá tienen al 15 Veces Campeón, al histórico, al de las grandes gestas, al de los títulos sufridos, y celebrados a rabiar. Acá tienen al que quisieron ver desahuciado, poniendo dos Trofeos más a la vitrina en poco más de 380 días, y sobre todo, acá está la Hinchada, esa que sufrió, que se comió con ahínco y gallardía las desgracias y sus consabidas chicanas, y que hoy, con 15 motivos para sonreír, tiene todo el derecho de festejar con todo lo que tenga. Es por esta hinchada que digo, con fervor, y hasta con rabia, y para todos los que no creen, o no quieren ver que un grande en verdad regresó a su sitio: ¡¡AQUÍ NOS TIENEN DE NUEVO!!

¡¡SALUD, Y FELIZ AÑO NUEVO, AMERICANOS. SALUD Y FELIZ AÑO NUEVO, BI CAMPEONES DE COLOMBIA!!

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi nueva cuenta de Twitter @TMequetrefe; nos leemos en el 2021 a través de este “Rincón del Turco”. Un abrazo para todos.