“La lectura táctica es la “observación y evaluación” de la prestación de dos equipos (el propio y el adversario) mientras se desarrolla el encuentro, “la lectura” no es solo el estudio del rival, sino de ambos equipos.” – Daniel Ramos – Ex Jugador y conferencista argentino.

En esta tribuna, hemos hablado hasta la saciedad de los “golpes de timón” que se dan en la vida cotidiana, cuando aparece la necesidad de revertir una situación que no está saliendo de la manera esperada; eso que en la jerga popular se conoce como “muñeca” define el criterio, la pertinencia y la eficacia de las decisiones que se deben tomar, y por ende, de la virtud que cada uno de nosotros posee para sacarla a relucir.

Pero también hemos hablado, casi que a manera de dictado, la carencia de ese valor dentro del cuerpo técnico de América de Cali, y máxime, porque dicha falencia se hace más que evidente cuando en espacios como las ruedas de prensa, las entrevistas en medios de comunicación, o las declaraciones en los canales institucionales, la autocrítica, la evaluación objetiva, y la conciencia sobre lo que se está haciendo mal, brilla por su ausencia.

Anoche, frente a Santa Fe, volvió a faltar la “muñeca” para leer un partido que demandaba, sobre todo en la segunda mitad, un planteamiento y unas modificaciones absolutamente distintas a lo que al final se ordenó desde el banco de suplentes; con el aguacero arreciando, con el balón pasando de un lado a otro a punta de juego directo, y revoleando pelotazos para conjurar al rival, el encuentro solicitaba casi que a gritos a Rafael Carrascal, para que pusiera la pelota al piso, le diera orden al medio campo, y junto a Yesus Cabrera, surtieran de  fútbol asociado a los delanteros.

Pero desde la línea, la decisión fue ingresar al campo al debutante Diber Cambindo y a Guillermo “Chirri” Murillo, apelando a la velocidad desbordada, y a la disputa del balón dividido, mientras que del otro lado, Harold Rivera se despreocupó de su defensa, sobre todo porque con la salida de Adrián Ramos se quedó sin mucho por hacer, y pobló el medio campo para neutralizar el desborde de los volantes americanos, sabiendo que el punto que sacaba del Olímpico Pascual Guerrero era un buen negocio, y que incluso, el botín pudo haber sido más grande, de no ser por el aplicado partido que, desde las individualidades, logró sostener la línea defensiva Escarlata.

El resultado inmediato no es la única preocupación, sino que se suma a las ya tensionantes jornadas donde solo se han obtenido tres puntos de nueve posibles en condición de local,  el hecho de verse en la tabla de posiciones en una brecha aún más lejana de los 8 clasificados a instancias finales, y la cercanía a dos clásicos fundamentales para el orgullo del hincha (Atlético Nacional y Deportivo Cali), y en ese escenario, en el que ya asoma la crisis, es menester que se evalúe por fin el desempeño mostrado hasta hoy, y que aparezca la “mano” del cuerpo técnico para revertir el panorama, porque de no ser así, el horizonte Americano pinta bastante oscuro.

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi nueva cuenta de Twitter @UnMequetrefeMas; nos leemos en una próxima oportunidad en este “Rincón del Turco”. Un abrazo para todos.