“Primero la obligación que la devoción.” Refrán popular.

En muchas ocasiones, la cotidianidad se convierte en un cúmulo de obligaciones; pagar los recibos de servicios públicos, el arriendo de la casa, cambiar una pieza de un artefacto para que funcione bien, realizar algún trámite…y si esas obligaciones no se cubren, las consecuencias aparecen casi que de ipso facto, generando aún más problemas en la cabeza, y muchas dudas sobre cómo salir avante de estos.

Y eso le sucedía al América en su enfrentamiento ante Alianza Petrolera; si no cumplía la obligación que demandaba ganarle a un equipo que hace 26 fechas no conoce el triunfo, y que si le sacaba, por lo menos, una unidad al cuadro Americano, lo ponía en serios aprietos en la lucha por meterse en las fases finales del campeonato, se enfrentaba no solo al hecho de quedarse afuera de manera tempranera, sino que también, ponía un halo de dudas sobre la continuidad de su director técnico, y le abría las puertas de par en par a la incertidumbre frente a lo que se viene a mediados de abril.

Pero América cumplió, resolvió su menester con un resultado importantísimo que lo mantiene vivo en la pugna por estar en los “Play Offs”, con dos anotaciones de gran factura desde la elaboración colectiva y la efectividad, y, desde la prolijidad, le dio forma a tres puntos que se le iban complicando en la primera etapa, cuando el equipo de Barrancabermeja lo hizo ver desorientado y confuso, incluso, estrellando tres pelotas en los postes.

Aunque quedan interrogantes aún tanto en el rendimiento colectivo como en las decisiones – como por ejemplo, el motivo que propició la salida de Yesus Cabrera- el equipo reencontró, por pasajes,  el fútbol, la intensidad y la agresividad que lo llevo a sacar resultados importantes, como el empate en el Atanasio ante Nacional, o el triunfo  en el Clásico ante el Deportivo Cali; Ese cúmulo de valores que necesitan más que nunca su puesta en escena sobre la recta final del todos contra todos, y de forma primordial, en la cancha del Olímpico Pascual Guerrero, donde América ha resignado puntos de forma increíble, y que aún lo tienen rezagado en el trancón que hay en la tabla de posiciones por ingresar al selecto grupo de los clasificados.

Sí, estamos vivos todavía, quedan 4 fechas, y si bien hoy no fue la muestra más florida futbolísticamente hablando, queda la esperanza de que esas pequeñas ráfagas se conviertan en un fenómeno constante, porque si se quiere cumplir con la premisa de Juan Cruz Real de no dar a este equipo por muerto, tendrán que aparecer, y bastante, en aras de lograr los resultados. Por ahora, una vida más, un poquito de aire al pecho, y un par de días más tranquilos en las huestes; el miércoles, jugándose todo contra Millonarios, barajamos de nuevo…

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi nueva cuenta de Twitter @UnMequetrefeMas; nos leemos en una próxima oportunidad en este “Rincón del Turco”. Un abrazo para todos.