“Ni el tiro del final te va a salir”, frase de “Desencuentro” – Tango de Roberto “Polaco” Goyeneche”.

Creo, firmemente, que ningún mortal está exento de padecer una mala jornada; uno de esos días en donde absolutamente nada sale como lo planeado, donde no se sabe si fue que nos levantamos con el pie izquierdo de la cama, nos pegamos con la pata de la cama o el mesón, o, de última, un dinosaurio nos cagó encima; de esos donde nos llenamos la cabeza de preguntas, pero no nos cabe en la chirimoya la razón por lo que  todo, al final del día, resultó tan mal.

Esa jornada desastrosa la vivió en carne viva el América de Cali en la cancha del Atanasio Girardot enfrentando al Independiente Medellín. El 2 a 0, corto, por demás, dejó ver que por ningún lado le cuajó algo al cuadro americano, y que, de paso, devolvió el casette a lo que han sido los últimos enfrentamientos frente al “Poderoso” en su feudo, donde el rival, aún en horas bajas, como llegó a este encuentro, se muestra muy superior.

No salió nada desde lo táctico; Guimaraes puso en campo una oncena titular que, en la previa, parecía interesante, con la inclusión de Lemos, con el “doble 9” entre Adrián Ramos y la figura del Clásico del domingo pasado, Alejandro Quintana, y con Didier Pino ocupando el lugar que dejó el ausente Juan Portilla. Sin embargo, en el transcurrir del encuentro, el equipo abusó de los cambios de frente como única opción de elaboración, nunca se establecieron los circuitos que sirvieron para romper al contrario en encuentros anteriores, e incluso, con cambio de esquema allende en el arranque del segundo tiempo, se tuvo que volver a la idea inicial, porque el timonazo tampoco funcionó.

No salió nada en lo futbolístico tampoco; Adrián peleando solo contra el mundo, Quintana intentando pivotear para que todo terminara en los pies de Arregui porque no hubo acompañamiento alguno, Didier Pino que  se vio absolutamente deslucido y superado ante el medio campo del Medellín, hombres importantes en otros partidos como Sierra, Quiñones o hasta el mismo Graterol, que ni mucho menos vivieron su tarde más afortunada, cayendo en errores hasta ahora desconocidos en el transcurso del semestre y variantes que poco y nada fueron funcionales a cambiar la cara de un equipo que a las claras, sobre todo desde la segunda anotación, entregó sus armas para disputar el partido..

Y aún peor, no sale nada cuando el que vacuna, y con doblete, es el mismo Diber Cambindo que se fue de América por la puerta de atrás, y con las promesas de hacer goles tan olvidadas como su presencia en la institución. Ese viejo mal que carga el América con futbolistas que en sus toldas no funcionan, pero que al ponerse otra camiseta parecen encontrar su mejor forma y fútbol, persigue, casi que como pesadilla y maldición, sobre todo en los últimos años.

Bien lo dijo Gonzalo de Feliche en la transmisión, y por eso la frase inicial de este escrito, evocando al gran “Polaco” Goyeneche; ni el tiro del final le salió al Rojo, y la derrota, y la caída del invicto, termina siendo una alerta para aterrizar después de la euforia de hace una semana, corregir desde lo que hoy claramente no engranó, y cimentar de nuevo para buscar los puntos el próximo miércoles ante el Pereira en el Olímpico, y retomar la senda que se venía llevando.

Habrá que tomarlo con calma, sí, habrá que asumir la lección, y cambiar la cara, pero, por lo menos lo que fue esta noche, no salió NADA.

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi nueva cuenta de Twitter @UnMequetrefeMas; nos leemos en una próxima oportunidad en este “Rincón del Turco”.

Un abrazo para todos.