Dualidad

«Un punto importante para las dos tablas, pero queda esa dualidad de pensar que se podía ganar, y el temor de que se podía perder» @UnMequetrefeMas en su cuenta de X, al término de Deportivo Cali – América

Mi buen amigo Andrés Yaberscht elogió esta frase que quien escribe estas líneas manifestó al término del partido,  y no, amigo lector, no es por un acto de soberbia que las pongo al comienzo de las mismas, ni es una oda a la egolatría. Es, simplemente, el concepto que lleva horas rondándome la cabeza después del empate en Palmaseca frente al clásico rival.

Y sí, amigo lector, es una dualidad de esas que pueden resultar extrañas, pero a fin de cuentas, existe. Y es que el derbi 302 dejó una sensación rara en mi cabeza, por lo menos, en la forma en que se concibió.  Un partido que bien pudo tener al América como protagonista, que le llevó peligro al arco del novato portero rival,  que generó un par de opciones interesantes al término de la primera etapa, y que desnudaba rampantemente las falencias defensivas del rival. Era un partido que se podía ganar porque claramente éramos más que ellos, por lo menos, desde los nombres. Uno encuentra en el que en el que bien pudimos llevarnos la victoria, porque hasta Facundo Suárez, que hace rato no aparecía en el terreno de juego, estuvo en su cabeza una pelota que rozó el palo derecho de la portería azucarera,  y que pudo significar el Triunfo americano.

Se pudo ganar, porque en algún momento hubo los espacios para aprovechar los boquetes defensivos que dejaba el equipo de Jaime de la Pava, e incluso, se pensó que era posible ganarlo, porque a pesar de que se fueron Darwin Quintero y Adrián Ramos, los que ingresaron tenían los mismos ribetes para darle forma a la ilusión de sacar las tres unidades del feudo del corregimiento. Había argumentos para hacerlo, había jugadores para lograrlo, pero pocas fueron las respuestas que aparecieron en la cancha  en, tal vez, el partido más complicado desde el trámite que haya tenido este América desde aquel mentado encuentro en Barranquilla.

Pero también hubo miedo a perderlo, y mucho… Y se tuvo porque defensivamente se abrieron muchos huecos a espalda de los centrales y los volantes, en un momento donde el adversario quiso manejar la pelota, y buscar afanosamente a alguno de sus tres delanteros. Todo hay que decirlo, ellos hicieron daño. Tanto así, que bien se pudo convalidar uno o dos goles, pero que la intervención – esta vez oportuna para nosotros – del VAR, le dio al América una vida que parecía que iba a perder irremediablemente el término de los primeros 45.

Se volvieron a mostrar falencias. El juego aéreo resulta bastante inquietante para defensa escarlata, y cuando la pelota fue de un costado del campo al otro, terminamos casi que rezando el rosario para que la pelota no terminase en los pies de alguno vestido de verde. La pelota cruzada es un horror, tanto para el portero Soto, como para sus defensores, y de no ser por una falta Clara y artera del sujeto de la 29, y una posición adelantada que claramente va a ser el tema de debate durante toda la semana, estaríamos lamentando de una derrota.

Sí, amigo lector, qué dualidad ésta, porque por estas horas, yo sigo sin saber qué pensar realmente. Siento que el Triunfo pudo haber sido nuestro, siento que había la forma y el fútbol para conseguirlo, pero que tal vez los movimientos de González desde el banquillo, no favorecieron a esa idea, porque hay que decir que desde la línea, el DT lo intentó, pero tampoco se le puede achacar la desconexión con la que entraron sus variantes, porque a decir verdad, ni Cardona, ni Ibarbo, ni Sarmiento, fueron gravitantes para esa búsqueda en aras de volcar el resultado a favor.

Pero también me da cierta cosita pensar que los tres puntos bien se pudieron quedar con el local, porque se escaparon falencias que hace varios partidos no se veían, porque sin ser avasallantes, ellos tuvieron las dos o tres más claras del partido, y porque para lo que viene, puede ser un espejo para los rivales de cómo salirle a jugar al América de Cali. Es una dualidad que solo los días, y la cercanía al torneo de los seis partidos, el que de verdad demuestra la chapa de campeón, me tendrá que develar, para bien, o para mal…

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi  cuenta de Twitter @UnMequetrefeMas; nos leemos en una próxima oportunidad en este “Rincón del Turco”. Un abrazo para todos.